Seleccione el tipo de instalación que mejor se ajuste a sus necesidades
Este tipo de instalación es el más seguro debido a que existe mayor separación entre la lona y el cristal.
La lona o cortina anticiclónica de malla será fabricada con cinturones de polipropileno de alta resistencia de 2 pulgadas y se sujetara a armellas de 3/8 o de ½ pulgada de acero inoxidable SST-18 que se atornillaran a taquetes expansivos de acero inoxidable para concreto.
Cuando exista la necesidad de instalar el sistema, se atornillan las armellas, se introducen los cinturones a través de ellas, y se tensan con las hebillas instaladas.
Listo, así de fácil estará usted protegiendo a su familia y patrimonio de los daños provocados por el agua y el viento generados por huracanes.
Este tipo de instalación es la opción más económica debido al tipo de anclaje a utilizar y forma de fabricación de la misma lona.
Estos ojillos están colocados a través de tres capas de nuestra lona y un refuerzo adicional interior de un material de polipropileno de muy alta resistencia para ofrecer cargas o presiones altísimas.
Se coloca un taquete expansivo de acero inoxidable dentro del concreto el cual quedara permanentemente.
Para colocar la cortina anticiclónica en el evento de un huracán, solo requerimos desatornillar el “sidewalk Bolt” o tornillo de acero inoxidable, colocar la lona y meter nuevamente el tornillo para sujetar y mantener la lona anticiclónica. Eso es todo, con esto estaremos listos para enfrentar un huracán.
Recomendamos y hacemos mucho énfasis e hincapié, que aun cuando todos nuestros taquetes y tornillos son de acero inoxidable, debido a la salinidad extrema de la zona, cuando se esté atornillando el sistema, le apliquen un pequeño roció de un lubricante liquido como WD-40 o CRC para alargar la vida útil de los tornillos y taquetes.


Nuestra membrana flexible de la tela instalada correctamente en cada ventana o puerta desvía y disminuye la fuerza principal del viento y agua, permitiendo que solamente cerca del 3% del viento y agua penetren la tela. Es decir, con vientos huracanados de 240 kilómetros por hora, adentro de la propiedad se sentiría una pequeña brisa de tan solo 7 kilómetros por hora. Esta pequeña brisa no sería suficiente ni siquiera para desordenar sus pertenencias en casa.